{"id":191,"date":"2026-05-25T01:06:33","date_gmt":"2026-05-25T01:06:33","guid":{"rendered":"https:\/\/hechos4-12.net\/?page_id=191"},"modified":"2026-05-25T01:14:50","modified_gmt":"2026-05-25T01:14:50","slug":"isaias-36-y-37-nvp","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/hechos4-12.net\/?page_id=191","title":{"rendered":"Isa\u00edas 36 y 37 NVP"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Narrativa paralela a 2 Reyes 18\u201319.<br>Cap\u00edtulos revisados de la Nueva Versi\u00f3n Purificada (NVP) con \u00e9nfasis contextual e hist\u00f3rico.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Senaquerib invade Jud<\/strong><strong>\u00e1<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Isa 36:1<\/strong>&nbsp; Aconteci\u00f3 en el a\u00f1o catorce del rey Ezequ\u00edas, que Senaquerib rey de Asiria subi\u00f3 contra todas las ciudades fortificadas de Jud\u00e1, y las tom\u00f3.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Isa 36:2&nbsp; Y el rey de Asiria envi\u00f3 al Rabsaces con un gran ej\u00e9rcito desde Laquis a Jerusal\u00e9n contra el rey Ezequ\u00edas; y acamp\u00f3 junto al acueducto del estanque de arriba, en el camino de la heredad del Lavador.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Isa 36:3&nbsp; Y sali\u00f3 a \u00e9l Eliaquim hijo de Hilc\u00edas, mayordomo, y Sebna, escriba, y Joa hijo de Asaf, canciller,&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Isa 36:4&nbsp; a los cuales dijo el Rabsaces: Decid ahora a Ezequ\u00edas: El gran rey, el rey de Asiria, dice as\u00ed: \u00bfQu\u00e9 confianza es esta en que te apoyas?&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Isa 36:5&nbsp; El consejo y poder\u00edo para la guerra, del que t\u00fa hablas, no son m\u00e1s que palabras vac\u00edas. Ahora bien, \u00bfen qui\u00e9n conf\u00edas para que te rebeles contra m\u00ed?&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Isa 36:6&nbsp; He aqu\u00ed que conf\u00edas en este b\u00e1culo de ca\u00f1a fr\u00e1gil, en Egipto, en el cual, si alguien se apoyare, se le entrar\u00e1 por la mano, y la atravesar\u00e1. Tal es Fara\u00f3n rey de Egipto para con todos los que en \u00e9l conf\u00edan.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Isa 36:7\u00a0 Y si me dec\u00eds: <strong>En Jehov\u00e1 nuestro dios confiamos; \u00bfno es este Jehov\u00e1 aquel cuyos lugares altos y cuyos altares hizo quitar Ezequ\u00edas?<\/strong> Y dijo a Jud\u00e1 y a Jerusal\u00e9n: Solamente delante de este altar adorar\u00e9is  <em>2R18.4\u00a0<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Isa 36:8&nbsp; Ahora, pues, yo te ruego que hagas un trato con el rey de Asiria, mi se\u00f1or: Yo te dar\u00e9 dos mil caballos, si t\u00fa puedes dar jinetes que los monten.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Isa 36:9&nbsp; \u00bfC\u00f3mo, pues, har\u00e1s volver el rostro de un capit\u00e1n de los m\u00e1s peque\u00f1os siervos de mi se\u00f1or, aunque est\u00e9s confiado en Egipto por sus carros y hombres de a caballo?&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Isa 36:10\u00a0 <strong>\u00bfAcaso vine yo ahora a esta tierra para destruirla sin Jehov\u00e1? Jehov\u00e1 me dijo: Sube a esta tierra y destr\u00fayela.\u00a0<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Isa 36:11\u00a0 Entonces dijeron Eliaquim, Sebna y Joa al Rabsaces: Te rogamos que hables a tus siervos en arameo, porque nosotros lo entendemos; y no hables con nosotros en lengua de Jud\u00e1, porque lo oye el pueblo que est\u00e1 sobre el muro. <em>2Re.18:26<\/em>\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Isa 36:12&nbsp; dijo el Rabsaces: \u00bfAcaso me envi\u00f3 mi se\u00f1or a que dijese estas palabras a ti y a tu se\u00f1or, y no a los hombres que est\u00e1n sobre el muro, expuestos a comer su esti\u00e9rcol y beber su orina con vosotros?&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Isa 36:13&nbsp; Entonces el Rabsaces se puso en pie y grit\u00f3 a gran voz en lengua de Jud\u00e1, diciendo: O\u00edd las palabras del gran rey, el rey de Asiria.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Isa 36:14&nbsp; El rey dice as\u00ed: No os enga\u00f1e Ezequ\u00edas, porque no os podr\u00e1 librar.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Isa 36:15\u00a0 Ni os haga Ezequ\u00edas confiar en SU DIOS,<strong> diciendo: Ciertamente Jehov\u00e1 nos librar\u00e1;<\/strong> no ser\u00e1 entregada esta ciudad en manos del rey de Asiria.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Isa 36:16&nbsp; No escuch\u00e9is a Ezequ\u00edas, porque as\u00ed dice el rey de Asiria: Haced conmigo paz, y salid a m\u00ed; y coma cada uno de su vi\u00f1a, y cada uno de su higuera, y beba cada cual las aguas de su pozo,&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Isa 36:17&nbsp; hasta que yo venga y os lleve a una tierra como la vuestra, tierra de grano y de vino, tierra de pan y de vi\u00f1as.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Isa 36:18\u00a0 Mirad que <strong>no os enga\u00f1e Ezequ\u00edas diciendo: Jehov\u00e1 nos librar\u00e1<\/strong>. \u00bfAcaso libraron los dioses de las naciones cada uno su tierra de la mano del rey de Asiria?\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Isa 36:19&nbsp; \u00bfD\u00f3nde est\u00e1 el dios de Hamat y de Arfad? \u00bfD\u00f3nde est\u00e1 el dios de Sefarvaim? \u00bfLibraron a Samaria de mi mano?&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Isa 36:20\u00a0 <strong>\u00bfQu\u00e9 dios hay<\/strong> entre los dioses de estas tierras que haya librado su tierra de mi mano, <strong>para que Jehov\u00e1 libre <\/strong>de mi mano a Jerusal\u00e9n?\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Isa 36:21&nbsp; M\u00e1s ellos callaron, y no le respondieron palabra; porque el rey as\u00ed lo hab\u00eda mandado, diciendo: No le respond\u00e1is.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Isa 36:22\u00a0 Entonces Eliaquim hijo de Hilc\u00edas, mayordomo, y Sebna escriba, y Joa hijo de Asaf, canciller, vinieron a Ezequ\u00edas, rasgados sus vestidos, y le contaron las palabras del Rabsaces.  <em>2Re.18:37\u00a0<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Ezequ<\/strong><strong>\u00edas busca la ayuda de Isa\u00edas<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Isa 37:1<\/strong>\u00a0 Aconteci\u00f3, pues, que cuando el rey Ezequ\u00edas oy\u00f3 esto, rasg\u00f3 sus vestidos, y cubierto de cilicio <strong>vino al templo de Dios.\u00a0<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Isa 37:2&nbsp; Y envi\u00f3 a Eliaquim mayordomo, a Sebna escriba y a los ancianos de los sacerdotes, cubiertos de cilicio, al profeta Isa\u00edas hijo de Amoz.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Isa 37:3&nbsp; Los cuales le dijeron: As\u00ed ha dicho Ezequ\u00edas: D\u00eda de angustia, de reprensi\u00f3n y de blasfemia es este d\u00eda; porque los hijos han llegado hasta el punto de nacer, y la que da a luz no tiene fuerzas.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Isa 37:4\u00a0 <strong>Quiz\u00e1 oir\u00e1 el Se\u00f1or tu Dios <\/strong>las palabras del copero principal, al cual el rey de Asiria, su se\u00f1or, envi\u00f3 <strong>para blasfemar al Dios vivo y para vituperarlo con sus palabras;<\/strong> eleva, pues, oraci\u00f3n t\u00fa por el remanente que a\u00fan ha quedado.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Isa 37:5&nbsp; Vinieron, pues, los siervos de Ezequ\u00edas a Isa\u00edas.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Isa 37:6\u00a0 Y les dijo Isa\u00edas: Esto dir\u00e9is a Ezequ\u00edas: As\u00ed dice el Se\u00f1or: <strong>No temas por las palabras que has o\u00eddo, con las cuales me han blasfemado los siervos <\/strong>del rey de Asiria. 2R.19:4\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Isa 37:7&nbsp; He aqu\u00ed que yo pondr\u00e9 en \u00e9l un esp\u00edritu, y oir\u00e1 un rumor, y volver\u00e1 a su tierra; y har\u00e9 que en su tierra perezca a espada.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Isa 37:8&nbsp; Vuelto, pues, el copero principal, hall\u00f3 al rey de Asiria que combat\u00eda contra Libna; porque ya hab\u00eda o\u00eddo que se hab\u00eda apartado de Laquis.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Isa 37:9&nbsp; M\u00e1s al o\u00edr decir que Tirhaca rey de Etiop\u00eda hab\u00eda salido para hacerle guerra, envi\u00f3 embajadores a Ezequ\u00edas, diciendo:&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Isa 37:10\u00a0 As\u00ed dir\u00e9is a Ezequ\u00edas rey de Jud\u00e1: <strong>No te enga\u00f1e tu dios en quien t\u00fa conf\u00edas,<\/strong> diciendo: Jerusal\u00e9n no ser\u00e1 entregada en mano del rey de Asiria.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Isa 37:11&nbsp; He aqu\u00ed que t\u00fa o\u00edste lo que han hecho los reyes de Asiria a todas las tierras, que las destruyeron; \u00bfy escapar\u00e1s t\u00fa?&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Isa 37:12&nbsp; \u00bfAcaso libraron sus dioses a las naciones que destruyeron mis antepasados, a Goz\u00e1n, Har\u00e1n, Resef y a los hijos de Ed\u00e9n que moraban en Telasar?&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Isa 37:13&nbsp; \u00bfD\u00f3nde est\u00e1 el rey de Hamat, el rey de Arfad, y el rey de la ciudad de Sefarvaim, de Hena y de Iva?&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Ezequ<\/strong><strong>\u00edas le pide a Dios que lo sane<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Isa 37:14&nbsp; Y tom\u00f3 Ezequ\u00edas las cartas de mano de los embajadores, y las ley\u00f3; y subi\u00f3 a la casa de Dios, y las extendi\u00f3 delante de Dios.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Isa 37:15&nbsp; Entonces Ezequ\u00edas or\u00f3 a Dios, diciendo:&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Isa 37:16\u00a0 <strong>Se\u00f1or de los ej\u00e9rcitos, Dios de Israel,<\/strong> que moras entre los querubines, s\u00f3lo t\u00fa eres Dios de todos los reinos de la tierra; t\u00fa hiciste los cielos y la tierra.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Isa 37:17\u00a0 <strong>Inclina, oh Se\u00f1or, tu o\u00eddo, y oye; abre, Se\u00f1or,<\/strong> tus ojos, y mira; y oye todas las palabras de Senaquerib, que ha <strong>enviado a blasfemar contra ti, el Dios viviente.<\/strong>\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Isa 37:18&nbsp; Ciertamente, los reyes de Asiria destruyeron todas las tierras y sus comarcas,&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Isa 37:19&nbsp; y entregaron los dioses de ellos al fuego; porque no eran dioses, sino obra de manos de hombre, madera y piedra; por eso los destruyeron.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Isa 37:20\u00a0 Ahora pues, <strong>Se\u00f1or Dios nuestro, l\u00edbranos <\/strong>de su mano, para que todos los reinos de la tierra conozcan que <strong>s\u00f3lo t\u00fa eres Dios.\u00a0<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>La ca<\/strong><strong>\u00edda de Senaquerib<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Isa 37:21\u00a0 Entonces Isa\u00edas, hijo de Amoz, envi\u00f3 a decir a Ezequ\u00edas: &#8216;<strong>As\u00ed ha dicho el Se\u00f1or Dios de Israel<\/strong>: Acerca de lo que le rogaste sobre el rey de Asiria,\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Isa 37:22\u00a0 <strong>estas son las palabras que Dios habl\u00f3 contra Senaquerib:<\/strong> La virgen hija de Sion te menosprecia, te escarnece; detr\u00e1s de ti mueve su cabeza la hija de Jerusal\u00e9n.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Isa 37:23\u00a0 <strong>\u00bfA qui\u00e9n vituperaste, y a qui\u00e9n blasfemaste? <\/strong>\u00bfContra qui\u00e9n has alzado tu voz, y levantado tus ojos en alto? Contra el Santo de Israel. Mt.12.27-31\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Isa 37:24&nbsp; Por mano de tus siervos has vituperado al Se\u00f1or, y dijiste: Con la multitud de mis carros subir\u00e9 a las alturas de los montes, a las laderas del L\u00edbano; cortar\u00e9 sus altos cedros, sus cipreses escogidos; llegar\u00e9 hasta sus m\u00e1s elevadas cumbres, al bosque de sus feraces campos.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Isa 37:25&nbsp; Yo cav\u00e9, y beb\u00ed las aguas, y con las pisadas de mis pies secar\u00e9 todos los r\u00edos de Egipto.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Isa 37:26&nbsp; \u00bfNo has o\u00eddo decir que desde tiempos antiguos yo lo hice, que desde los d\u00edas de la antig\u00fcedad lo tengo ideado? Y ahora lo he hecho venir, y t\u00fa ser\u00e1s para reducir las ciudades fortificadas a montones de escombros.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Isa 37:27&nbsp; Sus moradores fueron de corto poder; fueron acobardados y confundidos, fueron como hierba del campo y hortaliza verde, como heno de los terrados, que antes de saz\u00f3n se seca.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Isa 37:28&nbsp; He conocido tu condici\u00f3n, tu salida y tu entrada, y tu furor contra m\u00ed.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Isa 37:29&nbsp; Porque contra m\u00ed te airaste, y tu arrogancia ha subido a mis o\u00eddos; pondr\u00e9, pues, mi garfio en tu nariz, y mi freno en tus labios, y te har\u00e9 volver por el camino por donde viniste.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Isa 37:30&nbsp; &#8220;Y esto te servir\u00e1 de se\u00f1al, oh Ezequ\u00edas: Este a\u00f1o comer\u00e9is de lo que brota de por s\u00ed, y el segundo a\u00f1o de lo que crezca de aquello. Pero en el tercer a\u00f1o sembrad y segad; plantad vi\u00f1as y comed de su fruto.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Isa 37:31&nbsp; Y lo que hubiere quedado de la casa de Jud\u00e1 y lo que hubiere escapado, volver\u00e1 a echar ra\u00edz abajo, y dar\u00e1 fruto arriba.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Isa 37:32\u00a0 Porque de Jerusal\u00e9n saldr\u00e1 un REMANENTE, y DEL MONTE SION LOS QUE SE SALVEN. El celo d<strong>el Se\u00f1or de los ej\u00e9rcitos<\/strong> har\u00e1 esto.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Isa 37:33\u00a0 Por tanto, <strong>as\u00ed dice El Se\u00f1or acerca del rey de Asiria<\/strong>: No entrar\u00e1 en esta ciudad, ni arrojar\u00e1 saeta en ella; no vendr\u00e1 delante de ella con escudo, ni levantar\u00e1 contra ella baluarte.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Isa 37:34&nbsp; Por el camino que vino, volver\u00e1, y no entrar\u00e1 en esta ciudad,&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Isa 37:35&nbsp; Porque yo amparar\u00e9 a esta ciudad para salvarla, por amor de m\u00ed mismo, y por amor de David mi siervo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Isa 37:36&nbsp; Y sali\u00f3 el \u00e1ngel del Se\u00f1or y mat\u00f3 a ciento ochenta y cinco mil en el campamento de los asirios; y cuando se levantaron por la ma\u00f1ana, he aqu\u00ed que todo era cuerpos de muertos.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Isa 37:37&nbsp; Entonces Senaquerib, rey de Asiria, parti\u00f3 y regres\u00f3, y permaneci\u00f3 en N\u00ednive.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Isa 37:38&nbsp; Y aconteci\u00f3 que mientras adoraba en el templo de Nisroc su dios, sus hijos Adramelec y Sarezer le mataron a espada, y huyeron a la tierra de Ararat; y rein\u00f3 en su lugar Esar-had\u00f3n su hijo.&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Narrativa paralela a 2 Reyes 18\u201319.Cap\u00edtulos revisados de la Nueva Versi\u00f3n Purificada (NVP) con \u00e9nfasis contextual e hist\u00f3rico. Senaquerib invade [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"parent":0,"menu_order":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","template":"","meta":{"site-sidebar-layout":"default","site-content-layout":"","ast-site-content-layout":"default","site-content-style":"default","site-sidebar-style":"default","ast-global-header-display":"","ast-banner-title-visibility":"","ast-main-header-display":"","ast-hfb-above-header-display":"","ast-hfb-below-header-display":"","ast-hfb-mobile-header-display":"","site-post-title":"","ast-breadcrumbs-content":"","ast-featured-img":"","footer-sml-layout":"","ast-disable-related-posts":"","theme-transparent-header-meta":"","adv-header-id-meta":"","stick-header-meta":"","header-above-stick-meta":"","header-main-stick-meta":"","header-below-stick-meta":"","astra-migrate-meta-layouts":"default","ast-page-background-enabled":"default","ast-page-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"ast-content-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-4)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"var(--ast-global-color-4)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"var(--ast-global-color-4)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"footnotes":""},"class_list":["post-191","page","type-page","status-publish","hentry"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/hechos4-12.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages\/191","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/hechos4-12.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages"}],"about":[{"href":"https:\/\/hechos4-12.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/page"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/hechos4-12.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/hechos4-12.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=191"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/hechos4-12.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages\/191\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":194,"href":"https:\/\/hechos4-12.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages\/191\/revisions\/194"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/hechos4-12.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=191"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}