{"id":196,"date":"2026-05-25T02:23:03","date_gmt":"2026-05-25T02:23:03","guid":{"rendered":"https:\/\/hechos4-12.net\/?page_id=196"},"modified":"2026-05-25T02:27:58","modified_gmt":"2026-05-25T02:27:58","slug":"2-cronicas-32","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/hechos4-12.net\/?page_id=196","title":{"rendered":"2 Cr\u00f3nicas 32 NVP"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">2Cr 32:1\u00a0 Despu\u00e9s de estas cosas y de esta fidelidad, vino Senaquerib rey de los asirios e invadi\u00f3 a Jud\u00e1, y acamp\u00f3 contra las ciudades fortificadas, con la intenci\u00f3n de conquistarlas.\u00a0<br>2Cr 32:2\u00a0 Viendo, pues, Ezequ\u00edas la venida de Senaquerib, y su intenci\u00f3n de combatir a Jerusal\u00e9n,\u00a0<br>2Cr 32:3\u00a0 Tuvo consejo con sus pr\u00edncipes y con sus hombres valientes, para cegar las fuentes de agua que estaban fuera de la ciudad; y ellos le apoyaron.\u00a0<br>2Cr 32:4\u00a0 Entonces se reuni\u00f3 mucho pueblo, y cegaron todas las fuentes, y el arroyo que corr\u00eda por a trav\u00e9s del territorio, diciendo: \u00bfPor qu\u00e9 han de hallar los reyes de Asiria muchas aguas cuando vengan?\u00a0<br>2Cr 32:5\u00a0 Con \u00e1nimo resuelto edific\u00f3 Ezequ\u00edas todos los muros ca\u00eddos, e hizo alzar las torres, y otro muro por fuera: fortific\u00f3 adem\u00e1s a Milo en la ciudad de David, e hizo tambi\u00e9n muchas espadas y escudos.\u00a0<br>2Cr 32:6\u00a0 Puso capitanes de guerra sobre el pueblo, y los hizo reunir en la plaza de la puerta de la ciudad, y habl\u00f3 al coraz\u00f3n de ellos, diciendo:\u00a0<br>2Cr 32:7\u00a0 Esforzaos y animaos; no tem\u00e1is, ni teng\u00e1is miedo del rey de Asiria, ni de toda la multitud que con \u00e9l viene; porque m\u00e1s hay con nosotros que con \u00e9l.\u00a0<br>2Cr 32:8\u00a0 Con \u00e9l es el brazo de carne, m\u00e1s con nosotros est\u00e1 <strong>el Se\u00f1or nuestro Dios<\/strong> para ayudarnos, y pelear nuestras batallas. Y el pueblo tuvo confianza en las palabras de Ezequ\u00edas rey de Jud\u00e1.\u00a0<br>2Cr 32:9\u00a0 Despu\u00e9s de esto Senaquerib rey de los asirios, mientras sitiaba a Laquis con todas sus fuerzas, envi\u00f3 sus siervos a Jerusal\u00e9n para decir a Ezequ\u00edas rey de Jud\u00e1, y a todos los de Jud\u00e1 que estaban en Jerusal\u00e9n:\u00a0<br>2Cr 32:10\u00a0 As\u00ed ha dicho Senaquerib rey de los asirios: \u00bfEn qui\u00e9n confi\u00e1is vosotros al resistir el sitio en Jerusal\u00e9n?\u00a0<br>2Cr 32:11\u00a0 \u00bfNo os enga\u00f1a Ezequ\u00edas para entregaros a muerte, a hambre, y a sed, al decir: <strong>Jehov\u00e1 nuestro dios nos librar\u00e1<\/strong> de la mano del rey de Asiria?\u00a0<br>2Cr 32:12\u00a0 \u00bfNo es Ezequ\u00edas el mismo que ha quitado sus lugares altos y sus altares, y ha dicho a Jud\u00e1 y a Jerusal\u00e9n: solamente delante de este altar adorar\u00e9is, y sobre \u00e9l quemar\u00e9is incienso? <em>Jer.23.27<\/em>\u00a0<br>2Cr 32:13\u00a0 \u00bfNo hab\u00e9is sabido lo que yo y mis padres hemos hecho a todos los pueblos de la tierra? \u00bfPudieron los dioses de las naciones de esas tierras librar su tierra de mi mano?\u00a0<br>2Cr 32:14\u00a0 \u00bfQu\u00e9 dios hubo de entre todos los dioses de aquellas naciones que destruyeron mis padres, que pudiese salvar a su pueblo de mis manos? \u00bfC\u00f3mo podr\u00e1 <strong>vuestro Dios libraros<\/strong> de mi mano?\u00a0<br>2Cr 32:15\u00a0 Ahora, pues, no os enga\u00f1e Ezequ\u00edas, ni os persuada de ese modo, ni le cre\u00e1is; que si ning\u00fan dios de todas aquellas naciones y reinos pudo librar a su pueblo de mis manos, y de las manos de mis padres, \u00bfcu\u00e1nto menos vuestro Dios os podr\u00e1 librar de mi mano?\u00a0<br>2Cr 32:16\u00a0 Y otras cosas m\u00e1s hablaron sus siervos <strong>contra el Se\u00f1or,<\/strong> y contra su siervo Ezequ\u00edas.\u00a0<br>2Cr 32:17\u00a0 Adem\u00e1s de esto escribi\u00f3 cartas en que blasfemaba contra <strong>el Se\u00f1or el Dios de Israel, <\/strong>y hablaba contra \u00e9l, diciendo: Como los dioses de las naciones de los pa\u00edses no pudieron librar su pueblo de mis manos, tampoco el Dios de Ezequ\u00edas librar\u00e1 al suyo de mis manos.\u00a0<br>2Cr 32:18\u00a0 Y clamaron a gran voz en judaico al pueblo de Jerusal\u00e9n que estaba sobre los muros, para espantarles y atemorizarles, a fin de poder tomar la ciudad.\u00a0<br>2Cr 32:19\u00a0 Y hablaron contra el Dios de Jerusal\u00e9n, como contra los dioses de los pueblos de la tierra, que son obra de manos de hombres.\u00a0<br>2Cr 32:20\u00a0 Pero el rey Ezequ\u00edas, y el profeta Isa\u00edas hijo de Amoz oraron por esto, y clamaron al cielo.\u00a0<br>2Cr 32:21\u00a0 Y Dios envi\u00f3 un \u00e1ngel, el cual destruy\u00f3 a todo valiente y esforzado, y a los jefes y capitanes en el campamento del rey de Asiria. Este se volvi\u00f3, por tanto, avergonzado a su tierra; y entrando en el templo de su dios, all\u00ed lo mataron a espada sus propios hijos.\u00a0<br>2Cr 32:22\u00a0 As\u00ed salv\u00f3 el Se\u00f1or a Ezequ\u00edas y a los moradores de Jerusal\u00e9n de las manos de Senaquerib rey de Asiria, y de las manos de todos; y les di\u00f3 reposo de todos lados.\u00a0<br>2Cr 32:23\u00a0 Y muchos trajeron a Jerusal\u00e9n ofrenda al Se\u00f1or, y ricos presentes a Ezequ\u00edas rey de Jud\u00e1; y fue muy engrandecido delante de todas las naciones despu\u00e9s de esto.\u00a0<br>2Cr 32:24\u00a0 En aquel tiempo Ezequ\u00edas enferm\u00f3 de muerte; y or\u00f3 al Se\u00f1or, quien le respondi\u00f3, y le dio una se\u00f1al.\u00a0<br>2Cr 32:25\u00a0 Pero Ezequ\u00edas no correspondi\u00f3 al bien que le hab\u00eda sido hecho: sino que se enalteci\u00f3 su coraz\u00f3n, por lo cual vino la ira contra \u00e9l, y contra Jud\u00e1 y Jerusal\u00e9n.\u00a0<br>2Cr 32:26\u00a0 Pero Ezequ\u00edas, despu\u00e9s de haberse enaltecido su coraz\u00f3n, se humill\u00f3, \u00e9l y los moradores de Jerusal\u00e9n; por eso no vino sobre ellos la ira del Se\u00f1or en los d\u00edas de Ezequ\u00edas.\u00a0<br>2Cr 32:27\u00a0 Ezequ\u00edas tuvo riquezas y gloria, muchas en gran manera; y adquiri\u00f3 tesoros de plata y oro, piedras preciosas, perfumes, escudos, y toda clase de joyas deseables.\u00a0<br>2Cr 32:28\u00a0 Asimismo hizo dep\u00f3sitos para las rentas del grano, del vino, y del aceite; establos para toda clase de bestias, y apriscos para los ganados.\u00a0<br>2Cr 32:29\u00a0 Adquiri\u00f3 tambi\u00e9n ciudades, y hatos de ovejas y de vacas en gran abundancia; porque el Se\u00f1or le hab\u00eda dado muchas riquezas.\u00a0<br>2Cr 32:30\u00a0 Fue Ezequ\u00edas quien cubri\u00f3 los manantiales de Gih\u00f3n la de arriba, y condujo el agua hacia el occidente de la ciudad de David. Y fue prosperado Ezequ\u00edas en todo lo que hizo.\u00a0<br>2Cr 32:31\u00a0 Pero en lo referente a los mensajeros de los pr\u00edncipes de Babilonia, que enviaron a \u00e9l para saber del prodigio que hab\u00eda acontecido en el pa\u00eds, el Se\u00f1or lo dej\u00f3, para probarle, para hacer conocer todo lo que estaba en su coraz\u00f3n.\u00a0<br>2Cr 32:32\u00a0 Los dem\u00e1s de los hechos de Ezequ\u00edas, y de sus misericordias, he aqu\u00ed todos est\u00e1n escritos en la profec\u00eda del profeta Isa\u00edas hijo de Amoz, en el libro de los reyes de Jud\u00e1 y de Israel.\u00a0<br>2Cr 32:33\u00a0 Y durmi\u00f3 Ezequ\u00edas con sus padres, y lo sepultaron en el lugar m\u00e1s prominente de los sepulcros de los hijos de David, honr\u00e1ndole en su muerte todo Jud\u00e1 y toda Jerusal\u00e9n: y rein\u00f3 en su lugar Manas\u00e9s su hijo.\u00a0<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>2Cr 32:1\u00a0 Despu\u00e9s de estas cosas y de esta fidelidad, vino Senaquerib rey de los asirios e invadi\u00f3 a Jud\u00e1, [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"parent":0,"menu_order":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","template":"","meta":{"site-sidebar-layout":"default","site-content-layout":"","ast-site-content-layout":"default","site-content-style":"default","site-sidebar-style":"default","ast-global-header-display":"","ast-banner-title-visibility":"","ast-main-header-display":"","ast-hfb-above-header-display":"","ast-hfb-below-header-display":"","ast-hfb-mobile-header-display":"","site-post-title":"","ast-breadcrumbs-content":"","ast-featured-img":"","footer-sml-layout":"","ast-disable-related-posts":"","theme-transparent-header-meta":"","adv-header-id-meta":"","stick-header-meta":"","header-above-stick-meta":"","header-main-stick-meta":"","header-below-stick-meta":"","astra-migrate-meta-layouts":"default","ast-page-background-enabled":"default","ast-page-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"ast-content-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-4)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"var(--ast-global-color-4)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"var(--ast-global-color-4)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"footnotes":""},"class_list":["post-196","page","type-page","status-publish","hentry"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/hechos4-12.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages\/196","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/hechos4-12.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages"}],"about":[{"href":"https:\/\/hechos4-12.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/page"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/hechos4-12.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/hechos4-12.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=196"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/hechos4-12.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages\/196\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":200,"href":"https:\/\/hechos4-12.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages\/196\/revisions\/200"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/hechos4-12.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=196"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}