{"id":219,"date":"2026-05-25T03:17:29","date_gmt":"2026-05-25T03:17:29","guid":{"rendered":"https:\/\/hechos4-12.net\/?page_id=219"},"modified":"2026-05-25T03:17:29","modified_gmt":"2026-05-25T03:17:29","slug":"exodo-32-nvp","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/hechos4-12.net\/?page_id=219","title":{"rendered":"\u00c9xodo 32 NVP"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00c9xo 32:1\u00a0 Viendo el pueblo que Mois\u00e9s tardaba en descender del monte, se acercaron entonces a Aar\u00f3n, y le dijeron: Lev\u00e1ntate, <strong>haznos un Elohim<\/strong> que vaya delante de nosotros; porque a este Mois\u00e9s, el var\u00f3n que nos sac\u00f3 de la tierra de Egipto, no sabemos qu\u00e9 le haya acontecido.  <em>Sal.106.20; Rom.1.25\u00a0<\/em><br>\u00c9xo 32:2\u00a0 Y Aar\u00f3n les dijo: Apartad los zarcillos de oro que est\u00e1n en las orejas de vuestras mujeres, de vuestros hijos y de vuestras hijas, y tra\u00e9dmelos.\u00a0<br>\u00c9xo 32:3\u00a0 Entonces todo el pueblo apart\u00f3 los zarcillos de oro que ten\u00edan en sus orejas, y los trajeron a Aar\u00f3n;\u00a0<br>\u00c9xo 32:4\u00a0 y \u00e9l los tom\u00f3 de las manos de ellos, y le dio forma con buril, e hizo de ello un becerro de fundici\u00f3n. Entonces dijo: Israel, este es tu Elohim, el cual te sac\u00f3 de la tierra de Egipto.  <em>Neh.9.18<\/em>\u00a0<br>\u00c9xo 32:5\u00a0 Y viendo esto Aar\u00f3n, edific\u00f3 un altar delante del becerro; y pregon\u00f3 Aar\u00f3n, y dijo: <strong>Ma\u00f1ana ser\u00e1 fiesta para Jehov\u00e1 (YHWH \u05d9\u05d4\u05d5\u05d4).<\/strong>  <em>Ex.3.14; Sal.106.20, Jer.8.8; Jn.5.39; Rom.1.25<\/em>\u00a0<br>\u00c9xo 32:6\u00a0 Y al d\u00eda siguiente madrugaron, y ofrecieron holocaustos, y presentaron ofrendas de paz; y se sent\u00f3 el pueblo a comer y a beber, y se levant\u00f3 a regocijarse.\u00a0<br>\u00c9xo 32:7\u00a0 Entonces Dios dijo a Mois\u00e9s: Anda, desciende, porque tu pueblo que sacaste de la tierra de Egipto se ha corrompido,\u00a0<br>\u00c9xo 32:8\u00a0 Pronto se han apartado del camino que yo les mand\u00e9; se han hecho un becerro de fundici\u00f3n, y lo han adorado, y le han ofrecido sacrificios, y han dicho: <strong>Israel, este es tu Elohim, que te sac\u00f3 de la tierra de Egipto.<\/strong>  <em>Ro.1.25-26<\/em>\u00a0<br>\u00c9xo 32:9\u00a0 contin\u00fao Dios diciendo a Mois\u00e9s: Yo he visto a este pueblo, que por cierto es pueblo de dura cerviz.\u00a0<br>\u00c9xo 32:10\u00a0 Ahora, pues, d\u00e9jame que se encienda mi ira en ellos, y los consuma; y de ti yo har\u00e9 una naci\u00f3n grande.\u00a0<br>\u00c9xo 32:11\u00a0 Entonces Mois\u00e9s or\u00f3 en presencia del Se\u00f1or, y dijo: Oh Dios, \u00bfpor qu\u00e9 se encender\u00e1 tu furor contra tu pueblo, que t\u00fa sacaste de la tierra de Egipto con gran poder y con mano fuerte?\u00a0<br>\u00c9xo 32:12\u00a0 \u00bfPor qu\u00e9 han de hablar los egipcios, diciendo: Para mal los sac\u00f3, para matarlos en los montes, y para raerlos de sobre la faz de la tierra? Vu\u00e9lvete del ardor de tu ira, y arrepi\u00e9ntete de este mal contra tu pueblo,\u00a0<br>\u00c9xo 32:13\u00a0 Acu\u00e9rdate de Abraham, de Isaac y de Israel tus siervos, a los cuales has jurado por ti mismo, y les has dicho: Yo multiplicar\u00e9 vuestra descendencia como las estrellas del cielo; y dar\u00e9 a vuestra descendencia toda esta tierra de que he hablado, y la tomar\u00e1n por heredad para siempre.\u00a0<br>\u00c9xo 32:14\u00a0 Entonces Dios se arrepinti\u00f3 del mal que dijo que hab\u00eda de hacer a su pueblo.\u00a0<br>\u00c9xo 32:15\u00a0 Y volvi\u00f3 Mois\u00e9s y descendi\u00f3 del monte, trayendo en su mano las dos tablas del testimonio, las tablas escritas por ambos lados; de uno y otro lado estaban escritas.\u00a0<br>\u00c9xo 32:16\u00a0 Y las tablas eran obra de Dios, y la escritura era escritura de Dios grabada sobre las tablas.\u00a0<br>\u00c9xo 32:17\u00a0 Cuando oy\u00f3 Josu\u00e9 el clamor del pueblo que gritaba, dijo a Mois\u00e9s: <strong>Alarido de pelea hay en el campamento.\u00a0<\/strong><br>\u00c9xo 32:18\u00a0 Y \u00e9l respondi\u00f3: No son voces de vencedores, ni voz de vencidos; <strong>oigo voz de abominaciones.\u00a0<\/strong><br>\u00c9xo 32:19\u00a0 Y aconteci\u00f3 que cuando \u00e9l lleg\u00f3 al campamento, y vio el becerro y las danzas, ardi\u00f3 la ira de Mois\u00e9s, y arroj\u00f3 las tablas de sus manos, y las quebr\u00f3 al pie del monte.\u00a0<br>\u00c9xo 32:20\u00a0 <strong>Y tom\u00f3 el becerro Jehov\u00e1 que hab\u00edan hecho<\/strong>, y lo quem\u00f3 en el fuego, <strong>y lo moli\u00f3 hasta reducirlo a polvo<\/strong>, y esparci\u00f3 sobre las aguas, <strong>y lo dio a beber a los hijos de Israel.<\/strong>  <em>Ex.32.5<\/em>\u00a0<br>\u00c9xo 32:21\u00a0 Y dijo Mois\u00e9s a Aar\u00f3n: \u00bfQu\u00e9 te ha hecho este pueblo, que has tra\u00eddo sobre \u00e9l tan gran pecado?\u00a0<br>\u00c9xo 32:22\u00a0 Y respondi\u00f3 Aar\u00f3n: No se enoje mi se\u00f1or; t\u00fa conoces al pueblo, que es inclinado a mal.\u00a0<br>\u00c9xo 32:23\u00a0 Porque me dijeron: <strong>haznos un elohim que vaya delante de nosotros<\/strong>; porque a este Mois\u00e9s, el var\u00f3n que nos sac\u00f3 de la tierra de Egipto, no sabemos qu\u00e9 le haya acontecido.\u00a0 <em>Ex.32.1<\/em><br>\u00c9xo 32:24\u00a0 Y yo les respond\u00ed: \u00bfQui\u00e9n tiene oro? Apartadlo. Y me lo dieron, y lo ech\u00e9 en el fuego, <strong>y sali\u00f3 este becerro Jehov\u00e1<\/strong>.  <em>Neh.9.18; Sal 106.19; Oseas 10.5, 10.6; Oseas 8.5, 8.6; Hch.7.41<\/em>\u00a0<br>\u00c9xo 32:25\u00a0 Al ver Mois\u00e9s que el pueblo estaba desenfrenado, porque Aar\u00f3n lo hab\u00eda permitido, para verg\u00fcenza entre sus enemigos,\u00a0<br>\u00c9xo 32:26\u00a0 se puso Mois\u00e9s a la puerta del campamento, y dijo: Qui\u00e9n est\u00e9 de parte del Se\u00f1or j\u00fantese conmigo. Y se juntaron con \u00e9l todos los hijos de Lev\u00ed.\u00a0<br>\u00c9xo 32:27\u00a0 Y \u00e9l les dijo: As\u00ed dice el Se\u00f1or, el Dios de Israel: Poned cada uno su espada sobre su muslo; pasad y volved de puerta a puerta por el campamento, y matad cada uno a su hermano, y a su amigo, y a su pariente.\u00a0<br>\u00c9xo 32:28\u00a0 Y los hijos de Lev\u00ed lo hicieron conforme al dicho de Mois\u00e9s; y cayeron del pueblo en aquel d\u00eda como tres mil hombres.\u00a0<br>\u00c9xo 32:29\u00a0 Entonces Mois\u00e9s dijo: Hoy os hab\u00e9is consagrado a Dios, pues cada uno se ha consagrado en su hijo y en su hermano, para que \u00c9l os d\u00e9 hoy la bendici\u00f3n.\u00a0<br>\u00c9xo 32:30\u00a0 Y aconteci\u00f3 que al d\u00eda siguiente dijo Mois\u00e9s al pueblo: Vosotros hab\u00e9is cometido un gran pecado, pero yo subir\u00e9 ahora a Dios; quiz\u00e1 le aplacar\u00e9 acerca de vuestro pecado.\u00a0<br>\u00c9xo 32:31\u00a0 Entonces volvi\u00f3 Mois\u00e9s a Dios, y dijo: Te ruego, pues este pueblo ha cometido un gran pecado, porque se hicieron dioses de oro,\u00a0<br>\u00c9xo 32:32\u00a0 que perdones ahora su pecado, y si no, r\u00e1eme ahora de tu libro que has escrito.\u00a0<br>\u00c9xo 32:33\u00a0 Dios respondi\u00f3 a Mois\u00e9s: Al que pecare contra m\u00ed, a \u00e9ste raer\u00e9 yo de mi libro.\u00a0<br>\u00c9xo 32:34\u00a0 Ve, pues, ahora, lleva a este pueblo a donde te he dicho; he aqu\u00ed mi \u00e1ngel ir\u00e1 delante de ti; pero en el d\u00eda del castigo, yo castigar\u00e9 en ellos su pecado.\u00a0<br>\u00c9xo 32:35\u00a0 Y Dios hiri\u00f3 al pueblo, porque hab\u00edan hecho al becerro Jehov\u00e1 que form\u00f3 Aar\u00f3n.  <strong>Ex.32.5<\/strong>\u00a0<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00c9xo 32:1\u00a0 Viendo el pueblo que Mois\u00e9s tardaba en descender del monte, se acercaron entonces a Aar\u00f3n, y le dijeron: [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"parent":0,"menu_order":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","template":"","meta":{"site-sidebar-layout":"default","site-content-layout":"","ast-site-content-layout":"default","site-content-style":"default","site-sidebar-style":"default","ast-global-header-display":"","ast-banner-title-visibility":"","ast-main-header-display":"","ast-hfb-above-header-display":"","ast-hfb-below-header-display":"","ast-hfb-mobile-header-display":"","site-post-title":"","ast-breadcrumbs-content":"","ast-featured-img":"","footer-sml-layout":"","ast-disable-related-posts":"","theme-transparent-header-meta":"","adv-header-id-meta":"","stick-header-meta":"","header-above-stick-meta":"","header-main-stick-meta":"","header-below-stick-meta":"","astra-migrate-meta-layouts":"default","ast-page-background-enabled":"default","ast-page-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"ast-content-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-4)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"var(--ast-global-color-4)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"var(--ast-global-color-4)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"footnotes":""},"class_list":["post-219","page","type-page","status-publish","hentry"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/hechos4-12.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages\/219","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/hechos4-12.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages"}],"about":[{"href":"https:\/\/hechos4-12.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/page"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/hechos4-12.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/hechos4-12.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=219"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/hechos4-12.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages\/219\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":220,"href":"https:\/\/hechos4-12.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages\/219\/revisions\/220"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/hechos4-12.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=219"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}