{"id":492,"date":"2026-06-10T22:36:14","date_gmt":"2026-06-10T22:36:14","guid":{"rendered":"https:\/\/hechos4-12.net\/?page_id=492"},"modified":"2026-06-16T18:33:28","modified_gmt":"2026-06-16T18:33:28","slug":"cual-es-la-primera-resurreccion-apocalipsis-205","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/hechos4-12.net\/?page_id=492","title":{"rendered":"\u00bfCu\u00e1l es la Primera Resurrecci\u00f3n?"},"content":{"rendered":"\n<h5 class=\"wp-block-heading\">Apocalipsis 20:5<\/h5>\n\n\n\n<div style=\"height:35px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>&#8220;Pero los otros muertos no vivieron hasta que se cumplieron mil a\u00f1os. Esta es la primera resurrecci\u00f3n.&#8221;<\/em><\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:28px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Generalmente se asume que la primera resurrecci\u00f3n mencionada en Apocalipsis 20 corresponde exclusivamente a los santos descritos en los vers\u00edculos anteriores. Sin embargo, el propio texto plantea una pregunta importante: \u00bfqui\u00e9nes son los &#8220;otros muertos&#8221; y por qu\u00e9 se dice que no vivieron hasta que se cumplieron mil a\u00f1os? Para responder esta pregunta es necesario examinar el tema de la resurrecci\u00f3n a la luz de Daniel 12, Juan 5, Mateo 24, 1 Tesalonicenses 4, 1 Corintios 15, Apocalipsis 12 y Apocalipsis 20.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:21px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Todos estaban muertos<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La Escritura ense\u00f1a que toda la humanidad se encontraba bajo el dominio de la muerte. Esta condici\u00f3n no describe a personas f\u00edsicamente muertas, sino la separaci\u00f3n producida por el pecado y el r\u00e9gimen ad\u00e1mico, pues cuando Ad\u00e1n pec\u00f3 no fue que dejar\u00e1 de respirar inmediatamente.<br><br><em>fueron todos los d\u00edas que vivi\u00f3 Ad\u00e1n novecientos treinta a\u00f1os; y muri\u00f3 <\/em>(Gen.5.5)<br><br> Por esta raz\u00f3n, cuando Jes\u00fas habl\u00f3 de la resurrecci\u00f3n, se dirigi\u00f3 a personas que a\u00fan viv\u00edan en su cuerpo mortal, declarando:<br><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>&#8220;Viene la hora, y ahora es, cuando los muertos oir\u00e1n la voz del Hijo de Dios; y los que la oyeren vivir\u00e1n.&#8221;<\/em> (Jn. 5:25)<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El \u00e9nfasis no recae sobre tumbas f\u00edsicas; de ser as\u00ed, Jes\u00fas habr\u00eda predicado en cementerios. Sin embargo, lo vemos predicando a multitudes, a hombres y mujeres que respiraban, pero que permanec\u00edan bajo el dominio de la muerte heredada de Ad\u00e1n. Pablo describe la misma condici\u00f3n en  Ef. 2:1 o Col. 2:13.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Referencias: <\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>Rom. 5:12<\/li>\n\n\n\n<li>Rom. 3:23<\/li>\n\n\n\n<li>Ef. 2:1<\/li>\n\n\n\n<li>Col. 2:13<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por tanto, antes de examinar qui\u00e9nes son los &#8220;otros muertos&#8221; de Apocalipsis 20:5, debemos reconocer que toda la humanidad se encontraba bajo un mismo r\u00e9gimen de muerte.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:17px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Los muertos oyen la voz del Hijo<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Jes\u00fas declar\u00f3:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>&#8220;Viene la hora, y ahora es, cuando los muertos oir\u00e1n la voz del Hijo de Dios; y los que la oyeren vivir\u00e1n.&#8221;<\/em> (Jn. 5:25)<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta declaraci\u00f3n es fundamental, pues Jes\u00fas est\u00e1 anunciando el cumplimiento de una promesa mesi\u00e1nica que hab\u00eda sido anunciada por Daniel:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>&#8220;Y muchos de los que duermen en el polvo de la tierra ser\u00e1n despertados; unos para vida eterna&#8230;&#8221;<\/em> (Dn. 12:2)<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Al decir <strong>&#8220;viene la hora, y ahora es&#8221;<\/strong>, Jes\u00fas afirmaba que aquella promesa hab\u00eda comenzado a cumplirse.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los muertos a quienes Jes\u00fas se dirig\u00eda permanec\u00edan bajo el dominio de la muerte, a\u00fanque segu\u00edan viviendo en su cuerpo mortal, es decir, segu\u00edan respirando y viv\u00edan una vida normal como cualquier mortal. Sin embargo, al o\u00edr la voz del Hijo comenzaban a participar de la vida.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por esta raz\u00f3n, Jes\u00fas a\u00f1adi\u00f3:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>&#8220;No os maravill\u00e9is de esto; porque vendr\u00e1 hora cuando todos los que est\u00e1n en los sepulcros oir\u00e1n su voz.&#8221;<\/em> (Jn. 5:28)<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Daniel no presenta dos grupos f\u00edsicamente resucitados siglos despu\u00e9s, sino una separaci\u00f3n dentro de una humanidad que permanec\u00eda bajo el mismo r\u00e9gimen de muerte. Algunos despertar\u00edan para vida, mientras que otros despertar\u00edan para verg\u00fcenza y confusi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>As\u00ed, la resurrecci\u00f3n comienza con aquellos que oyen la voz del Hijo y participan de su vida, pues la hora anunciada por Jes\u00fas ya hab\u00eda llegado.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Referencias:<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>Dan. 12:2<\/li>\n\n\n\n<li>Jn. 5:25<\/li>\n\n\n\n<li>Jn. 5:28-29<\/li>\n\n\n\n<li>Ef. 5:14<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<div style=\"height:31px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Los Sepulcros y el Polvo de la Tierra<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Daniel habl\u00f3 de aquellos que dorm\u00edan en el polvo de la tierra (Dn. 12:2), mientras que Jes\u00fas habl\u00f3 de quienes estaban en los sepulcros (Jn. 5:28). Ambas expresiones describen la condici\u00f3n de una humanidad que permanec\u00eda bajo el dominio de la muerte.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para comprender este lenguaje es importante observar c\u00f3mo utilizaba Jes\u00fas la palabra &#8220;muertos&#8221;. Cuando declar\u00f3:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>&#8220;S\u00edgueme; deja que los muertos entierren a sus muertos.&#8221;<\/em> (Mt. 8:22)<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">no estaba estableciendo dos clases distintas de muerte. El cad\u00e1ver que iba a ser sepultado estaba muerto, pero tambi\u00e9n lo estaban quienes lo llevaban al sepulcro. La diferencia era que unos hab\u00edan dejado de respirar mientras que los otros continuaban viviendo en su cuerpo mortal. Sin embargo, desde la perspectiva de Cristo, todos permanec\u00edan bajo el dominio de la muerte.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta misma idea aparece cuando Jes\u00fas se dirigi\u00f3 a los l\u00edderes religiosos:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>&#8220;Sois semejantes a sepulcros blanqueados, que por fuera se muestran hermosos, pero por dentro est\u00e1n llenos de huesos de muertos&#8230;&#8221;<\/em> (Mt. 23:27)<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Aquellos hombres no eran tumbas de piedra ni construcciones de cemento. Eran personas vivas que caminaban, respiraban y ejerc\u00edan autoridad religiosa. Sin embargo, Jes\u00fas los describi\u00f3 como sepulcros porque permanec\u00edan bajo la muerte.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La humanidad hab\u00eda sido separada de la gloria de Dios:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>&#8220;Por cuanto todos pecaron y est\u00e1n destituidos de la gloria de Dios.&#8221;<\/em> (Rom. 3:23)<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por esta raz\u00f3n, cuando Daniel habl\u00f3 de quienes dorm\u00edan en el polvo de la tierra y Jes\u00fas habl\u00f3 de quienes estaban en los sepulcros, el \u00e9nfasis no recae necesariamente sobre tumbas literales, sino sobre una humanidad que necesitaba ser despertada de la muerte.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>&#8220;Y muchos de los que duermen en el polvo de la tierra ser\u00e1n despertados; unos para vida eterna, y otros para verg\u00fcenza y confusi\u00f3n eterna.&#8221;<\/em> (Dn. 12:2)<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>&#8220;No os maravill\u00e9is de esto; porque vendr\u00e1 hora cuando todos los que est\u00e1n en los sepulcros oir\u00e1n su voz.&#8221;<\/em> (Jn. 5:28)<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Del mismo modo, cuando Jes\u00fas habla de quienes est\u00e1n en los sepulcros, no necesariamente est\u00e1 trasladando la atenci\u00f3n a tumbas literales, sino a la misma humanidad que permanec\u00eda bajo el r\u00e9gimen de muerte descrito por Daniel y por los profetas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">As\u00ed, el despertar anunciado por Daniel y la voz del Hijo anunciada por Jes\u00fas describen una misma realidad: hombres y mujeres que deb\u00edan ser llamados desde la muerte a participar de la vida manifestada en Cristo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Referencias:<\/h3>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>Gn. 2:7<\/li>\n\n\n\n<li> Dn. 12:2<\/li>\n\n\n\n<li> Mt. 8:22<\/li>\n\n\n\n<li> Mt. 23:27<\/li>\n\n\n\n<li> Jn. 5:28<\/li>\n\n\n\n<li> Rom. 3:23<\/li>\n\n\n\n<li> Ef. 5:14<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:25px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Cristo, las Primicias<\/h2>\n\n\n\n<div style=\"height:19px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>La resurrecci\u00f3n no comienza con toda la humanidad, sino con Cristo<\/strong>. Pablo declara:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&#8220;Mas ahora Cristo ha resucitado de los muertos; primicias de los que durmieron es hecho.&#8221; (1 Co. 15:20)<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Al llamarlo &#8220;Primicias&#8221;, Pablo establece un principio fundamental: <strong>la resurrecci\u00f3n no ocurre de manera aislada, sino siguiendo un orden.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>&#8220;Pero cada uno en su debido orden: Cristo, las primicias; luego los que son de Cristo&#8230;&#8221; (1 Co. 15:23)<\/em><\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cristo resucit\u00f3 como Primicias de la nueva creaci\u00f3n. As\u00ed como Ad\u00e1n fue cabeza de una humanidad que participaba de la muerte, Cristo se manifest\u00f3 como cabeza de una nueva creaci\u00f3n llamada a participar de la vida.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por esta raz\u00f3n Pablo tambi\u00e9n afirma:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>&#8220;Y si las primicias son santas, tambi\u00e9n lo es la masa restante.&#8221; (Rom. 11:16)<\/em><\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La resurrecci\u00f3n de Cristo no constituy\u00f3 el final del proceso, sino su comienzo.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:34px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Referencias:<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>1 Co. 15:20<\/li>\n\n\n\n<li>1 Co. 15:23<\/li>\n\n\n\n<li>Col. 1:18<\/li>\n\n\n\n<li>Rom. 11:16<\/li>\n\n\n\n<li>Hch. 26:23<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:33px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">El Hijo Var\u00f3n y la Generaci\u00f3n Apost\u00f3lica<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La resurrecci\u00f3n manifestada en Cristo no permaneci\u00f3 aislada. As\u00ed como el calendario prof\u00e9tico distingu\u00eda entre las Primicias y la cosecha final, tambi\u00e9n existi\u00f3 una generaci\u00f3n llamada a participar primero de aquella vida.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Juan describe esta realidad mediante la figura del hijo var\u00f3n:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>\u201cY dio a luz un hijo var\u00f3n, que hab\u00eda de regir a todas las naciones con vara de hierro\u2026\u201d (Ap. 12:5)<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta generaci\u00f3n corresponde a los disc\u00edpulos, ap\u00f3stoles y testigos de la resurrecci\u00f3n que participaron primero de la vida manifestada en Cristo. Dentro del lenguaje simb\u00f3lico de Apocalipsis, el hijo var\u00f3n representa a estos primeros participantes de la nueva creaci\u00f3n, es decir, las Primicias de la cosecha que Dios estaba levantando.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sin embargo, el hijo var\u00f3n no agota la identidad de la mujer. La mujer representa al pueblo de Dios en su conjunto. De ella surge el hijo var\u00f3n como una compa\u00f1\u00eda particular llamada a participar primero de la resurrecci\u00f3n, del reino y del juicio junto con Cristo. Despu\u00e9s del arrebatamiento del hijo var\u00f3n, la mujer contin\u00faa presente en la visi\u00f3n, siendo preservada en el desierto durante el per\u00edodo de transici\u00f3n entre ambos reg\u00edmenes.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">De esta manera, el hijo var\u00f3n y la mujer no constituyen dos pueblos distintos, sino dos aspectos de una misma realidad. El hijo var\u00f3n representa las Primicias; la mujer representa la comunidad m\u00e1s amplia de creyentes a la cual pertenecen tanto jud\u00edos como gentiles incorporados al pueblo de Dios.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>\u201cDe cierto os digo, que no pasar\u00e1 esta generaci\u00f3n hasta que todo esto acontezca.\u201d (Mt. 24:34)<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La expresi\u00f3n &#8220;esta generaci\u00f3n&#8221; no designa exclusivamente a los disc\u00edpulos ni exclusivamente a los l\u00edderes ap\u00f3statas. Ambos pertenec\u00edan a la misma generaci\u00f3n hist\u00f3rica sobre la cual recaer\u00eda el cumplimiento de las promesas y del juicio. Mientras la generaci\u00f3n apost\u00f3lica participar\u00eda del reino, de la resurrecci\u00f3n y del juicio junto con Cristo, la generaci\u00f3n ap\u00f3stata comparecer\u00eda para rendir cuentas por toda la sangre derramada desde Abel hasta Zacar\u00edas. As\u00ed, una misma generaci\u00f3n contempla simult\u00e1neamente la cosecha y el lagar, la vida y el juicio, el establecimiento de la nueva creaci\u00f3n y el fin del antiguo r\u00e9gimen.<br><br>Su papel dentro del plan de Dios hab\u00eda sido anunciado por las fiestas. Despu\u00e9s de las Primicias ven\u00eda la fiesta de las Semanas, tambi\u00e9n llamada la fiesta de las primicias de la siega del trigo:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>\u201cTambi\u00e9n celebrar\u00e1s la fiesta de las semanas, la de las primicias de la siega del trigo, y la fiesta de la cosecha a la salida del a\u00f1o.\u201d (Ex. 34:22)<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La Ley no solamente hablaba de una gavilla presentada delante de Dios, sino tambi\u00e9n de primeros frutos procedentes de la labranza. Pablo identifica a los creyentes como la labranza de Dios:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>\u201cPorque somos colaboradores de Dios; y vosotros sois labranza de Dios, edificio de Dios.\u201d (1 Co. 3:9)<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Estos primeros frutos estaban reservados para Dios. Las ofrendas de primicias eran presentadas delante de \u00c9l mediante fuego, aceite e incienso:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>\u201cSi ofrecieres a Dios ofrenda de primicias, tostar\u00e1s al fuego las espigas verdes&#8230;\u201d (Lev. 2:14)<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>\u201cEl sacerdote har\u00e1 arder el memorial de \u00e9l&#8230; es ofrenda encendida para Dios.\u201d (Lev. 2:16)<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por esta raz\u00f3n, la generaci\u00f3n apost\u00f3lica no solamente particip\u00f3 primero de la vida manifestada en Cristo, sino tambi\u00e9n de sus padecimientos, de su testimonio y de su presentaci\u00f3n delante de Dios. As\u00ed como Cristo fue ofrecido como sacrificio agradable, tambi\u00e9n ellos fueron presentados mediante tribulaci\u00f3n, persecuci\u00f3n y martirio.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>De la misma manera que Abel fue perseguido por Ca\u00edn, tambi\u00e9n esta generaci\u00f3n fue perseguida por aquellos que rechazaron al Mes\u00edas. Por ello Jes\u00fas declar\u00f3:<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>\u201cPara que venga sobre vosotros toda la sangre justa derramada sobre la tierra, desde la sangre del justo Abel\u2026\u201d (Mt. 23:35)<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>La fiesta de la cosecha a la salida del a\u00f1o anunciaba la gran siega del fin del siglo, cuando el trigo ser\u00eda recogido y el lagar ser\u00eda hollado:<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>\u201cLa siega es el fin del siglo; y los segadores son los \u00e1ngeles.\u201d (Mt. 13:39)<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>La generaci\u00f3n apost\u00f3lica particip\u00f3 activamente en aquella siega. <strong>Ellos fueron los primeros frutos de la labranza de Dios, los segadores del fin del siglo y los testigos llamados a participar del reino y del juicio junto con Cristo.<\/strong><\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Por esta raz\u00f3n, aquellos que participaron primero de la vida manifestada en Cristo tambi\u00e9n participar\u00edan de su reino y de su juicio, sent\u00e1ndose con \u00c9l para juzgar a las doce tribus de Israel y cerrar definitivamente el antiguo r\u00e9gimen.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Referencias:<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>Ap. 12:5<\/li>\n\n\n\n<li>Mt. 24:34<\/li>\n\n\n\n<li>Mt. 23:35-36<\/li>\n\n\n\n<li>Mt. 19:28<\/li>\n\n\n\n<li>Lc. 22:30<\/li>\n\n\n\n<li>1 Co. 6:2-3<\/li>\n<\/ul>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<div style=\"height:28px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Los muertos en Cristo y la Primera Resurrecci\u00f3n<\/h2>\n\n\n\n<div style=\"height:26px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La Ley conten\u00eda una sombra prof\u00e9tica de este proceso mediante el calendario agr\u00edcola. La cosecha nunca comenzaba con toda la producci\u00f3n al mismo tiempo, sino con las primicias. Del mismo modo, la resurrecci\u00f3n comenz\u00f3 con Cristo, las Primicias de la nueva creaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sin embargo, los ap\u00f3stoles ense\u00f1aron que para participar de aquella vida era necesario participar primero de su muerte.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>\u201cPorque si fuimos unidos con \u00c9l en la semejanza de su muerte, tambi\u00e9n lo seremos en la de su resurrecci\u00f3n.\u201d (Rom. 6:5)<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>\u201cY si morimos con Cristo, creemos que tambi\u00e9n viviremos con \u00c9l.\u201d (Rom. 6:8)<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta muerte no debe entenderse necesariamente como el fallecimiento f\u00edsico. De la misma manera que estar muerto en Ad\u00e1n no significaba dejar de respirar, sino participar de la naturaleza ad\u00e1mica y permanecer bajo el dominio del pecado y de la muerte, as\u00ed tambi\u00e9n morir con Cristo significa participar de su muerte para participar posteriormente de su vida.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>El cuerpo de Cristo fue presentado en semejanza de carne de pecado y fue crucificado<\/strong>. Por esta raz\u00f3n, quienes participan de Cristo <strong>son llamados a identificarse con aquella muerte para participar tambi\u00e9n de su resurrecci\u00f3n.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>\u201cCon Cristo estoy juntamente crucificado&#8230;\u201d (G\u00e1l. 2:20)<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta realidad ayuda a comprender el significado de la resurrecci\u00f3n descrita en los evangelios:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>\u201cY se abrieron los sepulcros, y muchos cuerpos de santos que hab\u00edan dormido, se levantaron; y saliendo de los sepulcros, despu\u00e9s de la resurrecci\u00f3n de \u00c9l, vinieron a la santa ciudad, y aparecieron a muchos.\u201d (Mt. 27:52-53)<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El \u00e9nfasis del relato no recae en una resurrecci\u00f3n independiente de Cristo, sino en que ocurre <strong>despu\u00e9s de su resurrecci\u00f3n<\/strong>. As\u00ed como Daniel hab\u00eda anunciado que <strong><em>muchos ser\u00edan despertados del polvo de la tierra (Dn. 12:2), y Oseas hab\u00eda profetizado que Dios dar\u00eda vida a su pueblo para que viviera delante de \u00c9l (Os. 6:2),<\/em><\/strong> Mateo presenta una imagen del cumplimiento de aquella promesa.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los sepulcros representan la condici\u00f3n de una humanidad que permanec\u00eda bajo la muerte en Ad\u00e1n. La &nbsp;expresi\u00f3n <strong><em>\u201csalieron de los sepulcros despu\u00e9s de la resurrecci\u00f3n de Cristo\u201d<\/em><\/strong> &nbsp;<strong>anuncia que la vida ya hab\u00eda sido manifestada<\/strong> y que otros pod\u00edan participar de ella.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por esta raz\u00f3n Apocalipsis distingue entre aquellos que participaron primero de la vida manifestada en Cristo y <strong><em>los \u201cotros muertos\u201d que no vivieron hasta que se cumplieron los mil a\u00f1os (Ap. 20:5)<\/em><\/strong>. La primera resurrecci\u00f3n pertenece a quienes participan de la muerte y de la vida de Cristo, mientras que la destrucci\u00f3n definitiva de la muerte alcanza posteriormente a la masa restante cuando el antiguo r\u00e9gimen llega a su fin.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Referencias:<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>Rom. 6:5<\/li>\n\n\n\n<li>Rom. 6:8<\/li>\n\n\n\n<li>Col. 2:12-13<\/li>\n\n\n\n<li>G\u00e1l. 2:20<\/li>\n\n\n\n<li>2 Tim. 2:11<\/li>\n\n\n\n<li>1 Tes. 4:16<\/li>\n\n\n\n<li>Mt. 27:52-53<\/li>\n\n\n\n<li> Os. 6:2<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<div style=\"height:32px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>La Derrota del Reino de las Tinieblas y la Adopci\u00f3n de los Hijos<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cristo hab\u00eda anunciado una confrontaci\u00f3n entre dos reinos. No se trataba simplemente de una disputa entre jud\u00edos mosaicos y jud\u00edos cristianos, sino del conflicto entre el Reino inaugurado por el Mes\u00edas y el reino de las tinieblas que procuraba perpetuar el antiguo r\u00e9gimen.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Por esta raz\u00f3n Jes\u00fas responsabiliz\u00f3<\/strong> a los l\u00edderes de su generaci\u00f3n por toda la sangre derramada desde Abel:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>\u201cPara que venga sobre vosotros toda la sangre justa derramada sobre la tierra, desde la sangre del justo Abel&#8230;\u201d (Mt. 23:35)<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La lucha no era contra carne y sangre, sino contra un orden que se opon\u00eda al establecimiento de la nueva creaci\u00f3n. En Apocalipsis esta realidad aparece representada por las naciones reunidas contra el campamento de los santos y la ciudad amada:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>\u201cY subieron sobre la anchura de la tierra, y rodearon el campamento de los santos y la ciudad amada&#8230;\u201d (Ap. 20:9)<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sin embargo, el resultado ya hab\u00eda sido anunciado por Cristo:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>\u201c\u00bfQu\u00e9, pues, har\u00e1 el se\u00f1or de la vi\u00f1a? Vendr\u00e1, destruir\u00e1 a los labradores y dar\u00e1 su vi\u00f1a a otros.\u201d (Mr. 12:9)<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Con la derrota del reino de las tinieblas y el juicio del antiguo r\u00e9gimen desaparece toda reclamaci\u00f3n sobre la nueva creaci\u00f3n. El antiguo esposo, es decir, la Ley, pierde definitivamente su autoridad sobre la mujer, el Israel seg\u00fan la carne, pues esta hab\u00eda muerto a la ley del marido. Sin embargo, mientras el antiguo r\u00e9gimen permanec\u00eda en pie, todav\u00eda pretend\u00eda reclamar a los hijos que hab\u00edan sido adquiridos por Cristo. Por eso era necesaria la adopci\u00f3n: no como el comienzo de la vida, sino como la declaraci\u00f3n p\u00fablica y legal de que aquellos hijos ya no pertenec\u00edan al antiguo esposo, sino al Hijo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>\u201cPero si su marido muriere, libre es para casarse con quien quiera&#8230;\u201d (1 Co. 7:39)<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La imagen apunta al fin del antiguo v\u00ednculo y al establecimiento de una nueva relaci\u00f3n. Por esta raz\u00f3n Pablo declara:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>\u201cPorque el anhelo ardiente de la creaci\u00f3n espera la manifestaci\u00f3n del Hijo de Dios.\u201d (Rom. 8:19 nvp)<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero surge una pregunta inevitable: \u00bfmanifestarse como qu\u00e9?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cristo ya hab\u00eda sido manifestado en carne, hab\u00eda ense\u00f1ado, hab\u00eda muerto y hab\u00eda resucitado. Sin embargo, la creaci\u00f3n todav\u00eda aguardaba su manifestaci\u00f3n. Esto demuestra que Pablo no hablaba <strong>de la primera manifestaci\u00f3n del Mes\u00edas como Cordero y Primicias,<\/strong> sino de su <strong>manifestaci\u00f3n final como Rey, Juez y heredero de todas las cosas<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La Escritura presenta estas dos manifestaciones complementarias del Mes\u00edas. Como Alfa, Cristo inaugur\u00f3 la nueva creaci\u00f3n mediante su encarnaci\u00f3n, muerte y resurrecci\u00f3n. Como Omega, llevar\u00eda esa misma obra a su consumaci\u00f3n mediante el juicio del antiguo r\u00e9gimen, la liberaci\u00f3n definitiva de los cautivos, la adopci\u00f3n de los hijos y el establecimiento pleno de su Reino.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La manifestaci\u00f3n esperada era, por tanto, la del Hijo ejerciendo plenamente su autoridad real y judicial.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>\u201cPorque el Padre a nadie juzga, sino que todo el juicio dio al Hijo.\u201d (Jn. 5:22)<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>\u201cCuando el Hijo del Hombre venga en su gloria, entonces se sentar\u00e1 en su trono de gloria.\u201d (Mt. 25:31)<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Una vez derrotado el antiguo r\u00e9gimen y manifestado el Hijo en su autoridad real y judicial<\/strong>, aquello que la creaci\u00f3n esperaba pod\u00eda finalmente cumplirse:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>\u201cY no s\u00f3lo, sino tambi\u00e9n nosotros, las primicias del Esp\u00edritu. Es decir, nosotros gemimos dentro de nosotros mismos esperando ansiosamente la adopci\u00f3n, la redenci\u00f3n de nuestro cuerpo.\u201d (Rom. 8:23)<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La adopci\u00f3n no representa el comienzo de la vida, pues la vida ya hab\u00eda sido manifestada en Cristo y participada por aquellos que hab\u00edan o\u00eddo su voz. La adopci\u00f3n representa la declaraci\u00f3n p\u00fablica, legal y corporativa de los hijos de Dios, una vez eliminado el antiguo r\u00e9gimen que pretend\u00eda retenerlos bajo su autoridad. Por eso <strong>Pablo une la adopci\u00f3n con la redenci\u00f3n del cuerpo<\/strong>: no como redenci\u00f3n biol\u00f3gica individual, <strong>sino como liberaci\u00f3n del cuerpo corporativo que sal\u00eda de la antigua potestad para pertenecer plenamente a Cristo.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La adopci\u00f3n tambi\u00e9n posee una dimensi\u00f3n jur\u00eddica. Mientras el antiguo r\u00e9gimen permaneciera en pie, pod\u00eda seguir reclamando autoridad sobre aquellos que hab\u00edan estado bajo su tutela. Aunque los hijos ya hab\u00edan recibido vida en Cristo, todav\u00eda era necesaria una declaraci\u00f3n p\u00fablica que extinguiera definitivamente toda reclamaci\u00f3n del antiguo pacto sobre ellos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La Ley hab\u00eda sido establecida como tutor e instructor hasta la llegada del Heredero. Su funci\u00f3n era custodiar a los hijos y conducirlos hacia Cristo. Sin embargo, despu\u00e9s de generaciones enteras bajo su administraci\u00f3n, muchos llegaron a identificar al tutor con la herencia misma, olvidando que la herencia pertenec\u00eda al Hijo. Por esta raz\u00f3n Jes\u00fas present\u00f3 a los dirigentes de Israel como los labradores que, al reconocer al heredero, dijeron: \u201cEste es el heredero; venid, mat\u00e9mosle y apoder\u00e9monos de su heredad\u201d (Mt. 21:38). Aquello que hab\u00eda sido establecido para conducir a los hijos hasta Cristo termin\u00f3 reclamando para s\u00ed una autoridad que nunca le hab\u00eda pertenecido por medio de quienes administraban ese r\u00e9gimen.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por esta raz\u00f3n la adopci\u00f3n no deb\u00eda ocurrir antes del juicio. Primero era necesario que el antiguo r\u00e9gimen fuera condenado y despojado de toda autoridad. S\u00f3lo entonces los hijos pod\u00edan ser reconocidos p\u00fablicamente como pertenecientes al Hijo y recibir plenamente la herencia que les hab\u00eda sido prometida.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La cuesti\u00f3n no era si los hijos ten\u00edan vida, pues ya la hab\u00edan recibido al o\u00edr la voz del Hijo. La cuesti\u00f3n era a qu\u00e9 r\u00e9gimen pertenec\u00edan legalmente. Mientras el antiguo pacto permaneciera en pie, la controversia continuaba abierta. La situaci\u00f3n guarda un notable paralelismo con el \u00c9xodo. Israel ya era llamado hijo de Dios antes de salir de Egipto (Ex. 4:22), pero Fara\u00f3n continuaba reclamando autoridad sobre \u00e9l. Por esta raz\u00f3n fue necesario un juicio que destruyera la potestad egipcia, seguido de un \u00e9xodo que trasladara al pueblo de una jurisdicci\u00f3n a otra. S\u00f3lo entonces Israel pudo ser reconocido p\u00fablicamente como el pueblo del pacto y recibir la constituci\u00f3n que regulaba su nueva relaci\u00f3n con Dios. De igual manera, los hijos de la nueva creaci\u00f3n ya pose\u00edan vida en Cristo, pero el antiguo r\u00e9gimen continuaba reclamando autoridad sobre ellos. Por eso la adopci\u00f3n deb\u00eda esperar al juicio que extinguiera definitivamente toda reclamaci\u00f3n del antiguo pacto y manifestara p\u00fablicamente a los herederos leg\u00edtimos del Reino.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero una vez ejecutado el juicio, toda reclamaci\u00f3n qued\u00f3 extinguida y los hijos fueron manifestados como herederos leg\u00edtimos del Reino.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La manifestaci\u00f3n del Hijo y la manifestaci\u00f3n de los hijos forman parte del mismo acontecimiento. Los hijos ya eran hijos antes de la manifestaci\u00f3n, tal como Juan declara: \u201cAhora somos hijos de Dios\u201d (1 Jn. 3:2). Sin embargo, todav\u00eda faltaba la manifestaci\u00f3n p\u00fablica de aquello que ya eran. Mientras el antiguo r\u00e9gimen continuara reclamando autoridad sobre ellos, su condici\u00f3n permanec\u00eda en disputa.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por esta raz\u00f3n Juan une ambas realidades: \u201ccuando \u00e9l se manifieste, seremos semejantes a \u00e9l\u201d (1 Jn. 3:2). La manifestaci\u00f3n del Hijo como Rey, Juez y leg\u00edtimo Heredero de todas las cosas implicaba simult\u00e1neamente la manifestaci\u00f3n de aquellos que le pertenec\u00edan. Cuando el Hijo fue vindicado p\u00fablicamente en su autoridad, los hijos tambi\u00e9n fueron vindicados como herederos leg\u00edtimos del Reino.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">De la misma manera que en el \u00c9xodo Dios manifest\u00f3 p\u00fablicamente que Israel era su hijo y sac\u00f3 a su pueblo de la autoridad de Fara\u00f3n, as\u00ed tambi\u00e9n la manifestaci\u00f3n del Hijo puso fin a toda reclamaci\u00f3n del antiguo r\u00e9gimen y revel\u00f3 p\u00fablicamente a aquellos que pertenec\u00edan a la nueva creaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">As\u00ed, <strong>la siega re\u00fane el trigo, el lagar juzga a los rebeldes, el reino de las tinieblas es derrotado y la nueva creaci\u00f3n entra finalmente en aquello que hab\u00eda esperado desde el principio:<\/strong> la manifestaci\u00f3n gloriosa del Hijo, la adopci\u00f3n de los hijos y el establecimiento pleno del Reino de Cristo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Referencias:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp; G\u00e1l. 3:24 (ayo\/tutor).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp; G\u00e1l. 4:1-7 (heredero bajo tutores).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp; Mt. 21:38 (el heredero).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp; Rom. 8:23 (adopci\u00f3n).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;&nbsp; 1 jn.3.2&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; (manifestaci\u00f3n)<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:37px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Los Mil A\u00f1os y la Plenitud del Reino<\/h2>\n\n\n\n<div style=\"height:33px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Despu\u00e9s de describir a quienes participaron primero de la vida de Cristo, Apocalipsis presenta un per\u00edodo simb\u00f3lico de mil a\u00f1os:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>\u201cY vivieron y reinaron con Cristo mil a\u00f1os.\u201d<\/em>&nbsp;(Ap. 20:4)<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Estos mil a\u00f1os no deben entenderse necesariamente como un per\u00edodo limitado de tiempo, sino como la plenitud del reino inaugurado por Cristo en su resurrecci\u00f3n. Las Escrituras afirman repetidamente:<em> <strong>su reino no tendr\u00e1 fin.<\/strong><\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>\u201c<\/em><em>y reinar\u00e1 sobre la casa de Jacob para siempre, y su reino no tendr\u00e1 fin\u201d. (<u> Luc.1:33 nvp)<\/u>&nbsp;<\/em><em><\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>\u201cSu dominio es dominio eterno, que nunca pasar\u00e1.\u201d<\/em>&nbsp;(Dn. 7:14)<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">P<strong>or esta raz\u00f3n, los mil a\u00f1os representan la plenitud y suficiencia del reinado mesi\u00e1nico, no su duraci\u00f3n cronol\u00f3gica.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Dentro de esa plenitud tuvo lugar <strong>el per\u00edodo de juicio anunciado por los profetas y por el mismo Se\u00f1or<\/strong>. Apocalipsis lo representa mediante los cuarenta y dos meses durante los cuales el antiguo r\u00e9gimen lleg\u00f3 a su fin.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Referencias:<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>Ap. 11:2<\/li>\n\n\n\n<li>Ap. 11:3<\/li>\n\n\n\n<li>Ap. 12:6<\/li>\n\n\n\n<li>Ap. 13:5<\/li>\n\n\n\n<li>Mt. 24:21<\/li>\n\n\n\n<li>Lc. 21:22<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>As\u00ed, los&nbsp;<strong>cuarenta y dos meses no constituyen un reino distinto al de Cristo, sino una fase judicial dentro de la misma plenitud de su reino.<\/strong>&nbsp;Durante ese per\u00edodo&nbsp;<strong>la generaci\u00f3n apost\u00f3lica particip\u00f3 con Cristo en el juicio del antiguo orden<\/strong>, tal como hab\u00eda sido prometido:<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>\u201cVosotros que me hab\u00e9is seguido, os sentar\u00e9is sobre doce tronos para juzgar\u2026\u201d&nbsp;(Mt. 19:28)<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Referencias:<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>Mt. 19:28<\/li>\n\n\n\n<li>Lc. 22:30<\/li>\n\n\n\n<li>1 Co. 6:2-3<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>\u00bfQui\u00e9nes son los otros muertos y qu\u00e9 es la primera resurrecci\u00f3n?<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<div style=\"height:19px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Despu\u00e9s de describir a quienes participaron primero de la vida de Cristo, Juan a\u00f1ade una declaraci\u00f3n que suele pasar desapercibida:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>\u201cPero los otros muertos no vivieron hasta que se cumplieron mil a\u00f1os. Esta es la primera resurrecci\u00f3n.\u201d&nbsp;(Ap. 20:5)<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La pregunta es inevitable: \u00bfqui\u00e9nes son estos \u201cotros muertos\u201d?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Si toda la humanidad se encontraba bajo el r\u00e9gimen ad\u00e1mico, entonces la diferencia no radica entre muertos a\u00fan respirando y muertos ya fallecidos, sino entre quienes ya participaban de la resurrecci\u00f3n, vida en Cristo y los que a\u00fan permanec\u00edan todav\u00eda bajo el r\u00e9gimen de la muerte (no estamos hablando de fallecidos sino personas que a\u00fan respiraban y estaban en su cuerpo biol\u00f3gico).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta misma separaci\u00f3n hab\u00eda sido anunciada por Daniel:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>\u201cY muchos de los que duermen en el polvo de la tierra ser\u00e1n despertados; unos para vida eterna, y otros para verg\u00fcenza y confusi\u00f3n eterna.\u201d&nbsp;(Dn. 12:2)<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y fue explicada por Jes\u00fas:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>\u201cLos que hicieron lo bueno saldr\u00e1n a resurrecci\u00f3n de vida; m\u00e1s los que hicieron lo malo, a resurrecci\u00f3n de juicio.\u201d&nbsp;(Jn. 5:29)<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No se trata de dos humanidades distintas, sino de una misma humanidad enfrentada a dos respuestas diferentes ante la voz del Hijo. Unos oyeron, creyeron y participaron de la vida; otros permanecieron en oposici\u00f3n y recibieron juicio.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sin embargo, los otros muertos no corresponden al grupo que particip\u00f3 primero de la vida manifestada en Cristo durante el per\u00edodo de transici\u00f3n. Tampoco forman parte de aquellos que Pablo identifica como \u201clos de Cristo en su venida\u201d (1 Co. 15:23), pues \u00e9stos ya pertenec\u00edan a la cosecha inicial asociada a las Primicias.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los otros muertos no representan una humanidad diferente de aquella por la cual Cristo muri\u00f3, sino la masa restante hacia la cual apuntaban las Primicias. Durante el tiempo de transici\u00f3n las Escrituras concentran su atenci\u00f3n en Cristo, en el hijo var\u00f3n, en los m\u00e1rtires, en la mujer preservada en el desierto y en aquellos que participaron primero de la vida manifestada por el Mes\u00edas. Sin embargo, el prop\u00f3sito de las Primicias nunca fue permanecer aisladas de la cosecha. As\u00ed como la gavilla presentada delante de Dios anunciaba aquello que posteriormente alcanzar\u00eda al resto del campo, tambi\u00e9n Cristo y quienes participaron primero de su vida anticipaban una realidad destinada a extenderse m\u00e1s all\u00e1 de los protagonistas de la transici\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por esta raz\u00f3n, los otros muertos deben buscarse despu\u00e9s de la consumaci\u00f3n. Pablo establece este orden:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cCristo, las Primicias; luego los de Cristo en su venida; luego la consumaci\u00f3n, cuando entregue el Reino al Dios y Padre, despu\u00e9s que haya abolido todo dominio, toda autoridad y todo poder.\u201d (1 Co. 15:23-24)<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Aunque la muerte hab\u00eda sido vencida por Cristo mediante su resurrecci\u00f3n y ya hab\u00edan comenzado a cumplirse las promesas de Oseas 6:2, Daniel 12:2 y Juan 5:25-29, todav\u00eda faltaba su abolici\u00f3n p\u00fablica, jur\u00eddica y definitiva.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>\u201cY el \u00faltimo enemigo en ser abolido es la muerte.\u201d (1 Co. 15:26)<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta declaraci\u00f3n resulta fundamental para comprender Apocalipsis 20:5. Si la muerte fue abolida en la consumaci\u00f3n, entonces los otros muertos no pod\u00edan permanecer indefinidamente bajo su dominio. Precisamente porque la muerte fue destruida, aquello que comenz\u00f3 con Cristo y continu\u00f3 con quienes participaron primero de su vida pod\u00eda alcanzar finalmente a la masa restante.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por esta raz\u00f3n Juan vincula a los otros muertos con la primera resurrecci\u00f3n. Lo que comenz\u00f3 con Cristo y continu\u00f3 con aquellos que participaron primero de su vida alcanza finalmente su objetivo pleno cuando el r\u00e9gimen de la muerte queda abolido y la vida se extiende m\u00e1s all\u00e1 de los protagonistas de la transici\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cristo resucit\u00f3 como Primicias. Despu\u00e9s de \u00c9l, una generaci\u00f3n particip\u00f3 primero de aquella vida y rein\u00f3 con Cristo durante la transici\u00f3n entre ambos reg\u00edmenes. Sin embargo, el prop\u00f3sito de las primicias nunca fue permanecer aisladas de la cosecha, sino anticipar aquello que alcanzar\u00eda a la masa restante.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Durante el tiempo de transici\u00f3n las Escrituras distinguen entre las Primicias y la cosecha, entre el hijo var\u00f3n y la mujer, entre quienes participaron primero de la vida manifestada en Cristo y aquellos que ser\u00edan alcanzados posteriormente por el resultado de aquella obra. Sin embargo, una vez consumada la abolici\u00f3n de la muerte, tales distinciones dejan de desempe\u00f1ar una funci\u00f3n prof\u00e9tica. La cosecha ha sido reunida y el pueblo de Dios aparece como una sola realidad corporativa bajo la nueva creaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Bajo la Ley, las primicias no constitu\u00edan una cosecha distinta de la cosecha final. Eran el primer fruto que anunciaba aquello que despu\u00e9s alcanzar\u00eda al resto. Del mismo modo, la resurrecci\u00f3n comenz\u00f3 con Cristo, continu\u00f3 con aquellos que participaron primero de su vida y finalmente alcanz\u00f3 a la humanidad que permanec\u00eda bajo el r\u00e9gimen ad\u00e1mico.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por esta raz\u00f3n, la primera resurrecci\u00f3n no debe entenderse \u00fanicamente como la experiencia de un grupo limitado, sino como la abolici\u00f3n efectiva del r\u00e9gimen de muerte una vez concluido el juicio del antiguo orden y establecido plenamente el Reino de Cristo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El hijo var\u00f3n, los m\u00e1rtires y la mujer preservada durante el tiempo de transici\u00f3n fueron los protagonistas de aquella etapa entre ambos reg\u00edmenes; sin embargo, ellos no constitu\u00edan el objetivo final del prop\u00f3sito redentor.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"> Del mismo modo que Abraham no fue el destino \u00faltimo de la promesa, sino el instrumento mediante el cual todas las naciones ser\u00edan bendecidas, as\u00ed tambi\u00e9n los primeros participantes de la vida de Cristo anticipaban una realidad mucho mayor.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La primera resurrecci\u00f3n recibe este nombre porque representa la resurrecci\u00f3n principal y definitiva hacia la cual apuntaba toda la obra del Mes\u00edas. Los otros muertos representan precisamente esa gran cosecha. No son un ap\u00e9ndice de la historia de redenci\u00f3n, sino su objetivo principal. Lo que comenz\u00f3 con las Primicias alcanza finalmente a la humanidad, pues la victoria sobre la muerte no ten\u00eda como prop\u00f3sito rescatar solamente a un remanente, sino establecer un r\u00e9gimen de vida capaz de extenderse al resto de la creaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>\u201cY la muerte y el hades fueron lanzados al lago de fuego.\u201d (Ap. 20:14)<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Si la muerte misma fue destruida, \u00bfqu\u00e9 quedaba a\u00fan para impedir que los otros muertos vivieran?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Bienaventurado el que tiene parte en la Primera Resurrecci\u00f3n<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Apocalipsis no solamente habla de la primera resurrecci\u00f3n, sino tambi\u00e9n de aquellos que participaron primero de ella:<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>\u201cBienaventurado y santo el que tiene parte en la primera resurrecci\u00f3n\u2026\u201d&nbsp;(Ap. 20:6)<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>As\u00ed como Cristo fue las Primicias de los que durmieron, tambi\u00e9n hubo una generaci\u00f3n que particip\u00f3 anticipadamente de aquella vida.&nbsp;<strong>Ellos fueron los testigos de la resurrecci\u00f3n, los m\u00e1rtires, el hijo var\u00f3n y aquellos que se sentaron con Cristo en su trono para juzgar al antiguo r\u00e9gimen.<\/strong><\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Por esta raz\u00f3n Apocalipsis los llama bienaventurados, no porque fueran los \u00fanicos beneficiarios de la resurrecci\u00f3n, sino porque participaron primero de aquello que posteriormente alcanzar\u00eda a la masa restante.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Referencias:<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>Rom. 11:16<\/li>\n\n\n\n<li>Ap. 20:6<\/li>\n\n\n\n<li>Mt. 19:28<\/li>\n\n\n\n<li>Lc. 22:30<\/li>\n\n\n\n<li>1 Co. 6:2-3<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>La Destrucci\u00f3n de la Muerte<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Referencias:<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>Is. 25:8<\/li>\n\n\n\n<li>Os. 13:14<\/li>\n\n\n\n<li>1 Co. 15:26<\/li>\n\n\n\n<li>1 Co. 15:54-55<\/li>\n\n\n\n<li>Heb. 2:14<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong><em>La primera resurrecci\u00f3n alcanza su manifestaci\u00f3n plena cuando la muerte misma es destruida.<\/em><\/strong><em><\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>\u201cY la muerte y el hades fueron lanzados al lago de fuego.\u201d&nbsp;(Ap. 20:14)<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Desde Isa\u00edas hasta Pablo, la esperanza no consist\u00eda en la perpetuaci\u00f3n de la muerte,&nbsp;<strong>sino en su abolici\u00f3n definitiva.<\/strong><\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>\u201cDestruir\u00e1 a la muerte para siempre.\u201d&nbsp;(Is. 25:8)<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>\u201c\u00bfD\u00f3nde est\u00e1, oh muerte, tu aguij\u00f3n?\u201d&nbsp;(1 Co. 15:55)<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Si la muerte continuara ejerciendo dominio, los otros muertos permanecer\u00edan retenidos bajo el mismo r\u00e9gimen ad\u00e1mico. Sin embargo, Apocalipsis declara que la muerte misma fue juzgada y destruida. La desaparici\u00f3n del r\u00e9gimen de muerte abri\u00f3 paso a una nueva condici\u00f3n para la humanidad bajo el reino de Cristo.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>El juicio del gran trono blanco no culmina con la victoria de la muerte, sino con su derrota.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Si la muerte fue destruida y el antiguo r\u00e9gimen lleg\u00f3 a su fin,<\/strong>&nbsp;entonces la pregunta ya no es qui\u00e9n permanece bajo la muerte, sino qu\u00e9 realidad surge despu\u00e9s de su abolici\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">La Nueva Creaci\u00f3n<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Con la destrucci\u00f3n de la muerte y el cierre definitivo del antiguo r\u00e9gimen, emerge la nueva creaci\u00f3n anunciada por los profetas y los ap\u00f3stoles.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>\u201cDe modo que si alguno est\u00e1 en Cristo, nueva creaci\u00f3n es.\u201d<\/em>&nbsp;(2 Co. 5:17)<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>\u201cY vi un cielo nuevo y una tierra nueva\u2026\u201d<\/em>&nbsp;(Ap. 21:1)<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La primera resurrecci\u00f3n no representa simplemente el privilegio de un grupo aislado, sino la transici\u00f3n desde el r\u00e9gimen ad\u00e1mico hacia la nueva creaci\u00f3n establecida en Cristo. Las Primicias participaron primero de aquello que posteriormente alcanz\u00f3 a la masa restante, una vez destruida la muerte y consumado el juicio del antiguo orden.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Referencias:<\/strong><\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>Is. 65:17<\/li>\n\n\n\n<li>Is. 66:22<\/li>\n\n\n\n<li>2 Co. 5:17<\/li>\n\n\n\n<li>G\u00e1l. 6:15<\/li>\n\n\n\n<li>Ap. 21:1<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">El Reposo Prometido<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La consumaci\u00f3n no solamente produjo la abolici\u00f3n definitiva de la muerte, sino tambi\u00e9n la entrada al reposo que hab\u00eda sido prometido desde antiguo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La historia de Israel muestra que ni la salida de Egipto, ni el paso por el Mar Rojo, ni la entrega de la Ley en el Sina\u00ed, ni siquiera la entrada en la tierra prometida agotaron el prop\u00f3sito de Dios. Por esta raz\u00f3n Hebreos afirma:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cPor tanto, queda un reposo para el pueblo de Dios.\u201d (Heb. 4:9)<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Israel sali\u00f3 de Egipto, atraves\u00f3 las aguas, recibi\u00f3 el pacto y hered\u00f3 la tierra; sin embargo, el reposo permanec\u00eda todav\u00eda como una realidad futura. Del mismo modo, Cristo muri\u00f3 y resucit\u00f3, los creyentes participaron de su vida y recibieron el Esp\u00edritu, pero durante el tiempo de transici\u00f3n todav\u00eda aguardaban la consumaci\u00f3n de todas las cosas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Este reposo encuentra su representaci\u00f3n en la fiesta de los Tabern\u00e1culos (Sukkot), la celebraci\u00f3n que marcaba la conclusi\u00f3n del ciclo agr\u00edcola y la reuni\u00f3n final de la cosecha. As\u00ed como las fiestas anteriores conduc\u00edan progresivamente hacia ella, tambi\u00e9n toda la obra redentora conduc\u00eda hacia el momento en que Dios habitar\u00eda plenamente con su pueblo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por esta raz\u00f3n la esperanza final no consist\u00eda simplemente en poseer una tierra, un templo o un sacerdocio, sino en convertirse ellos mismos en el tabern\u00e1culo de Dios.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cHe aqu\u00ed el tabern\u00e1culo de Dios con los hombres.\u201d (Ap. 21:3)<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Despu\u00e9s de la consumaci\u00f3n ya no permanece la expectativa propia del tiempo de transici\u00f3n. La adopci\u00f3n ha sido manifestada, la muerte ha sido abolida y el Reino ha sido establecido. La esperanza de gloria ha llegado a su cumplimiento, pues Dios habita en su pueblo y su pueblo habita en \u00c9l.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por ello, el reposo no representa inactividad, sino la consumaci\u00f3n de la obra. Lo que antes era esperanza ahora es realidad; lo que antes era promesa ahora es herencia; y lo que antes era un tabern\u00e1culo hecho por manos ahora es Dios mismo habitando en su pueblo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Referencias:<\/strong><\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>Heb. 4:3-11<\/li>\n\n\n\n<li>Lev. 23:34-43<\/li>\n\n\n\n<li>Zac. 14:16-19<\/li>\n\n\n\n<li>Ap. 21:3<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Conclusi\u00f3n<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La primera resurrecci\u00f3n no puede entenderse aisladamente de la muerte, el juicio y la nueva creaci\u00f3n. La humanidad entera se encontraba bajo el r\u00e9gimen ad\u00e1mico hasta que Cristo resucit\u00f3 como Primicias de los que durmieron. Aquellos que participaron primero de su vida fueron bienaventurados, pues reinaron con \u00c9l y participaron del juicio del antiguo r\u00e9gimen.&nbsp;<strong>Sin embargo, las primicias nunca constituyeron una cosecha separada de la masa restante.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuando la muerte fue finalmente destruida y el antiguo orden lleg\u00f3 a su fin, la nueva creaci\u00f3n qued\u00f3 establecida bajo el reino de Cristo. Por ello, la primera resurrecci\u00f3n representa la victoria definitiva de la vida sobre la muerte y la transici\u00f3n desde el r\u00e9gimen ad\u00e1mico hacia la nueva creaci\u00f3n en Cristo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>\u201cPorque as\u00ed como en Ad\u00e1n todos mueren, tambi\u00e9n en Cristo todos ser\u00e1n vivificados.\u201d<\/em>&nbsp;(1 Co. 15:22)<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Aquellos que permanecieron identificados con el antiguo r\u00e9gimen comparecieron para verg\u00fcenza y confusi\u00f3n, mientras que la nueva creaci\u00f3n qued\u00f3 establecida bajo el reino de Cristo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>\u201cY el que no se hall\u00f3 inscrito en el libro de la vida fue lanzado al lago de fuego.\u201d<\/em>&nbsp;(Ap. 20:15)<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sin embargo, la visi\u00f3n de Juan no concluye con el lago de fuego, sino con la nueva creaci\u00f3n, donde la muerte ya no existe y Dios habita con los hombres.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>\u201cY vi un cielo nuevo y una tierra nueva\u2026\u201d<\/em>&nbsp;(Ap. 21:1)<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>\u201cY la muerte no ser\u00e1 m\u00e1s\u2026\u201d<\/em>&nbsp;(Ap. 21:4)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Apocalipsis 20:5 &#8220;Pero los otros muertos no vivieron hasta que se cumplieron mil a\u00f1os. 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